IKUSKA 9, Maialen Beloki

Fondo
Ikuska 9

El Ikuska 9 dirigido por José Julián Bakedano forma parte de la primera serie de cortometrajes documentales en euskara que se rueda durante la Transición Democrática Española bajo la responsabilidad de Antton Ezeiza. Conviene, por lo tanto, señalar, si quiera de pasada, ciertos rasgos generales de esta serie documental que supone un hito de la cinematografía vasca.

El proyecto Ikuska surge con un doble objetivo. Por un lado, pretende imitar a los Noticiari catalanes en informar a los ciudadanos vascos sobre la realidad de su propio pueblo al estilo de los NO-DOs. "Teníamos que acudir a nuestro pueblo. El pueblo que ha estado callado tiene que hablar. Por primera vez, se oyó su voz en el cine."1 Por otro, el proyecto se plantea como una especie de plataforma de aprendizaje para los jóvenes directores y técnicos. Se apadrina a todo aquél que quiera dirigir un cortometraje documental en los términos antes expresados. "Fue una experiencia absolutamente generosa e integradora: oye, aquí, todo el que quiera y tenga pelotas para hacer una película en euskara se le da el apoyo."2

Para poder llevar a cabo la serie de los Ikuska, Ezeiza, a través de su productora Bertan Filmeak S.L., consigue la financiación de dos empresas. La primera de ellas es Caja Laboral Popular, con la que ya ha colaborado en 1978 en la realización de un mediometraje corporativo llamado Herrigintzan. Caja Laboral Popular impondrá a su hombre de su confianza para la supervisión de la serie, el Director de Publicidad y Marketing, Luis Iriondo. El segundo apoyo económico lo consigue en el Instituto de Arte y Humanidades de la Fundación Faustino Orbegozo y, más tarde, a partir del décimo Ikuska, en Cegasa.

Entre todos –Bertan Filmeak, Caja Laboral Popular, Fundación Faustino Orbegozo- llegan a un acuerdo entre caballeros: "Había unos elementos que yo no iba a pasar. Y suponía que había unos elementos que ellos no iban a pasar. Primero, sólo en euskara. Dos, que Euskadi es una nación. Tres, que llega desde el Adur al Ebro. Independientemente de que no se trata de hacer una película política sobre la territorialidad. Pero que se sienta, cuando dicen "me voy a Nafarroa", no dicen me voy de Euskadi. Todo eso es importante a la hora de escoger los temas. Era un acuerdo genérico."3

En cualquier caso, se realizan veinte Ikuskas, más Erreferenduma. Este cortometraje sobre el referéndum de la Constitución española, funciona como piloto o número cero porque, debido a su polémico resultado, ni Caja Laboral ni la Fundación Faustino Orbegozo quieren aparecer en su cabecera. Mantienen su financiación pero lo eliminan de la serie.

Si el tema elegido para el piloto es el referéndum de la Constitución española, en los siguientes Ikuskas se intenta seleccionar temas de actualidad más permanente como: las ikastolas (Ikuska 1, de José Luis Egea), el bombardeo de Gernika (Ikuska 2, Pedro Olea), Bilbao (Ikuska 3, Anton Merikaetxeberria), la televisión pública vasca (Ikuska 4, Xabier Elorriaga), el bilingüismo (Ikuska 5, Koldo Izagirre), el euskara que se ha perdido en Navarra (Ikuska 6, J.B. Berasategi), José Miguel Barandiaran (Ikuska 7, colectivo), los pueblos de Álava (Ikuska 8, Koldo Larrañaga), el arte contemporáneo vasco (Ikuska 9, J.J. Bakedano), el pueblo y la ciudad (Ikuska 10, Iñaki Eizmendi), la Ribera Navarra (Ikuska 11, Montxo Armendáriz), la mujer vasca (Ikuska 12, Mirentxu Loyarte), la nueva canción vasca (Ikuska 13, Imanol Uribe), los pastores de Zuberoa (Ikuska 14, Antton Ezeiza), los nuevos vasco parlantes (Ikuska 15, J.M. Gutiérrez), los pescadores de Iparralde (Ikuska 16, Antton Ezeiza), la batalla de Matxitxako (Ikuska 17, Pedro Sota), el bersolarismo (Ikuska 18, Antton Ezeiza), el euskara a través de la figura de Bernart Dechepare (Ikuska 19, Pedro Sota) y el resumen de la serie (Ikuska 20, Antton Ezeiza).

Teniendo en cuenta su doble objetivo, su resultado ha de estudiarse en dos vertientes.

En su vertiente más pragmática, por un lado, hay que afirmar que a pesar de que no se consigue crear una industria cinematográfica, en parte porque la dependencia con los laboratorios que están en Madrid –gestionados por José Luis Egea- es grande, sí funciona como plataforma de aprendizaje para muchos técnicos y directores que posteriormente han destacado en sus funciones. Es el caso de Javier Aguirresarobe, veterano del grupo por su experiencia cinematográfica previa, quien se consolida en la industria firmando la fotografía de todos los Ikuska –menos del 18 y del 19 que corre a cargo de A. García Balbuena-; pero también de directores que empiezan a despuntar justo después de esta experiencia como Montxo Armendáriz, Juanba Berasategi o el propio José Julián Bakedano.

Por otro lado, el balance respecto a su recepción resulta bastante positivo. Los Ikuskas se estrenan en salas de cine, pero, también en asambleas de Caja Laboral, fiestas de pueblo, reuniones de asociaciones, cineclubs parroquiales y un largo etcétera casi innumerable. Varios Ikuskas se estrenaron asimismo en Madrid –durante el "Erakusketa ´79" organizado por la Fundación Faustino Orbegozo en 1979- y Barcelona –"Erakusketa ´80-. Bertan Filmeak S.L., que ejerce también de distribuidora de los Ikuska, jamás ha cobrado nada por la distribución de los mismos a todo tipo de lugares. "Yo ya las cobré por hacer…pues que se echen"4. Lo que sí se cobra es su posterior venta a la televisión pública vasca, la ETB, quien en sus inicios no posee casi ningún material en euskara que pueda emitir, aunque sea de relleno. Es Luis Iriondo quien gestiona esta venta ya que, en ese momento, forma parte de la plantilla de la cadena.

En su vertiente más artística, el resultado es muy irregular.

Si cabe encontrar un rasgo en común a la mayoría de ellos es que ofrecen una visión distorsionada, limitada, del País Vasco debido a su apego a ciertos tópicos. "Una visión del País Vasco que guarda estrecha relación con "el realismo costumbrista" del que hablamos al referirnos a la pintura vasca. (…) Otro tanto sucede con la temática, que se centra en aspectos muy localistas, como expresaba gráficamente Montxo Armendáriz juzgando globalmente el cine vasco realizado entre 1975 y 1981, en "tópicos folklórico-culturales"."5

Sin embargo, resulta difícil adjudicar la responsabilidad de situarse en este campo ideológico tradicionalista al propio Antton Ezeiza quien, a su vez, siempre ha expuesto con meridiana claridad su posición izquierdista y revolucionaria. Koldo Izagirre se pronuncia en este sentido al afirmar que si algo es Antton Ezeiza es hijo del asfalto, un urbanita que, además, posee cierta actitud anti-ruralista.

El conflicto viene dado, por un lado, por la complicación de delimitar su responsabilidad como coordinador de la serie. Podría pensarse que se parte del parti pris que está en todo subconsciente y que afirma que "el que coordina, manda". Sin embargo, Ezeiza afirma que cada Ikuska "es la identidad de los autores, porque yo nunca me he metido en su quehacer"6.

Por otro lado, si bien es cierto que esta serie de veinte Ikuskas sufre de serias carencias, sobre todo, temáticas, es de recibo tener en cuenta que en la década de los setenta se parte de una situación anterior casi desértica. Está todo por hacer y todo por decir. Todo por (re)descubrir. "Fíjate, si hasta para emblema pusimos un lauburu que lo inventó (como cabecera de los Ikuskas) un señor de Santander, Daniel Gil. Pensó que era una cosa que recogía el espíritu de una cinematografía que trata de nacer. Además, surge del desenfoque: el parto del lauburu."7

Otros rasgos que pueden considerarse comunes a los cortometrajes que componen la serie Ikuskak son los siguientes:

  1. La mayoría de los Ikuskas tienden al estilo del reportaje televisivo. Son obras poco conscientes del medio cinematográfico al que pertenecen y de las posibilidades que ello ofrece. Es un rasgo comprensible teniendo en cuenta que se trata de la ópera prima de la mayoría de sus directores.
  2. La mayoría de los documentales articulan su discurso a través del montaje de declaraciones, convirtiendo a los personajes entrevistados, rodados en plano medio, en piedra nuclear de los mismos. Las imágenes son relegadas a un segundo plano ilustrativo, dejando todo el peso narrativo, descriptivo e informativo a la palabra, tanto del off del narrador, como de los diversos testimonios.
  3. Son documentales que tienden a la denuncia, a señalar las posibles injusticias que merecen reparación urgente si es que se pretende redescubrir la nación vasca. En este sentido los testimonios cobran una especial importancia ya que son la viva voz de los afectados, los que pueden narrar mejor que nadie, en primera persona, lo sucedido.
  4. En general, poseen una banda sonora poco trabajada, en la que la música, el sonido ambiente y sobre todo, la palabra, se mezclan con tres objetivos principales: informar, crear emoción y evocar el pasado. Se hace un uso insistente de las canciones de Mikel Laboa hasta el punto de considerarlo verdadera banda sonora del País Vasco montañoso.
  5. La mayoría de los Ikuskas poseen una factura profesional gracias, en parte, a la excelente labor de su director de fotografía, Javier Aguirresarobe. Pero, al mismo tiempo, la fotografía, cuando rueda la montaña vasca -y es en multitud de ocasiones- se centra en capturar la bellaza de su paisaje contribuyendo, aunque no voluntariamente, a la creación de la imagen de esa arcadia vasca.

En cualquier caso, un justo análisis de la serie exige el visionado individual de cada Ikuska como obra particular ya que existen excepciones a la regla general y quizás la más llamativa de todas ellas la constituye el Ikuska 9 dirigido por José Julián Bakedano. No se trata del típico documental-denuncia, sino de una obra consciente de su medio cinematográfico, que trabaja la imagen y el sonido, y cuyo planteamiento se encuentra lejos de los "tópicos folklórico-culturales".

A través del Ikuska 9, dedicado al arte contemporáneo vasco, el espectador accede a ocho artistas vascos que trabajan en sus respectivas obras y que cuentan parte de sus motivaciones artísticas. Asimismo el Ikuska 9 posee una sorprendente construcción sonora, a cargo de Iñaki González Bilbao y del propio Bakedano, en la que se asocia una música particular a cada artista. Los títulos de crédito están destinados a los cuadros de un noveno artista, Aureliano Arteta, pintor que "une el arte vasco antiguo con el arte vasco moderno"8.

Aunque, para ser precisos habría que hablar de uno más, de diez artistas, ya que Bakedano concede a ese décimo artista "invisible", aquél que no ha abierto las puertas de su estudio a la cámara de cine, el lugar privilegiado y determinante de la apertura, de la introducción, a modo de "reconocimiento porque él había sido realmente el introductor del arte contemporáneo a través de sus escritos y su obra en el País Vasco".

Por si cabe alguna duda, es Jorge Oteiza el artista al que se le concede la introducción. El espectador puede observar los 14 apóstoles situados en el Santuario de Arantzazu y "Arri ernai zaitzalea" obra realizada en piedra gris de Markina, en 1974, para la sede de la Caja Laboral en Mondragón.

Y es que, tras mostrar una clase de niños dibujando, uno de los cuales dibuja el símbolo de la Amnistía de Chillida, reina el silencio, con la exclusiva interrupción del sonido ambiente del viento. Comienza una voz en off leyendo un pasaje de "Quosque Tandem...! Ensayo de interpretación del alma vasca": "Para conocer las características fundamentales del hombre vasco del Neolítico, es necesario resumir brevemente el papel que juega el cromlech en la evolución del arte prehistórico. El mundo simbólico de la expresión puede dividirse en dos etapas. En la primera, el arte busca explicar, comprender, el mundo exterior; el arte es comunicación. Luego, en la segunda etapa, se va apagando la expresión, vuelve hacia el hombre sumido en el silencio, hasta que cada hombre se reencuentra en su propio interior. Es decir, el hombre neolítico, dominado por el caos del mundo exterior se encuentra con su propio ser con el cromlech y resguarda su confianza en ese encuentro. Así, cambia su pensamiento religioso, enriquece su lenguaje y accede al modo de vida que de por si le corresponde…"

El silencio se rompe con una música atonal. Comienza el recorrido artístico. El primero que abre las puertas de su estudio es el escultor Eduardo Chillida. Un rotulador traza el dibujo de un puño. Un boceto de Los peines del viento. En off se oye: "A mi viejo pueblo, a mi joven nación, le entrego todo mi trabajo de todo corazón."9

El jazz de Coltrane acompaña al travelling sobre el taller de Remigio Mendiburu. En la planta baja, el artista trabaja sobre un tronco mientras su off, poético, describe su trabajo: "El arte es primero por el camino, después por un sendero estrecho y ahora por la senda más difícil. He llegado, artista, al bosque en busca de un haya y me he encontrado con muchas palomas volando de regreso. Hoy, la sociedad, enciendo el fuego y me voy con las llamas convertido también en fuego."10 El fuego ilumina una escultura del artista adquiriendo ésta un tono rojizo.

El canto de una soprano, muestra al espectador una escultura de bronce. Vicente Larrea trabaja en una de sus obras escultóricas, pintándola de rojo. Son trabajos que bien se insertan en varias ciudades convirtiéndose en esculturas urbanas o bien se muestran en salas de exposiciones. "Cuando estoy trabajando trato de expresarme en un lenguaje suficientemente válido por sí mismo como para no necesitar defenderlo con otros medios. En mi trabajo creo que existe una constante que es una impotencia frente a la obra que va saliendo de mis manos. Esto me obliga a una lucha y un diálogo con la escultura cuando se va formando y adquiriendo vida propia, el resultado es siempre imprevisible."

El saxofón se apaga y da pie a una música tenebrosa interpretada por una orquestra. Agustín Ibarrola entra en su taller. Se agacha en el suelo y comienza a trabajar. Pinta con furia sobre una cartulina blanca con ceras. Se suceden detalles de varias obras suyas. Hombre siempre masificado. El negro, el gris y el rojo, dominando. Los obreros se suceden cobrando vitalidad, movilidad, convirtiéndose en dibujos animados y el almacén del artista se convierte en una "especie de estudio asambleario"11. "Pinto viviendo la vida de mi pueblo, principalmente, el mundo del trabajo. Yo he sufrido en una familia de trabajadores y en ella me he impregnado del contenido de la clase obrera y naturalmente es, a través del pensamiento de la clase obrera, de las vicisitudes de la clase obrera, como yo veo el conjunto de las realidades de todas las clases sociales de todo el conjunto de Euskadi. Naturalmente, mi compromiso creo que lo voy adquiriendo a través de ser fiel reflejo de esas vivencias de mi pueblo."

La música lírica de varios instrumentos de cuerda introduce a Rafael Ruiz Balerdi. Sentado en el suelo trabaja, con la moderna filosofía estética del "action painting" sobre un cuadro colorista de estilo neoimpresionista, puntillista. El espectador observa diversos cuadros suyos. "Generalmente mi problema cuando estoy pintando es no tener ni imágenes ni ideas ni nada. O sea que el trabajo mío suele ser procurar no ser cogido de…porque una imagen que ahora estoy trabajando, una imagen, una palabra es una imagen, ¿no? Pues ya te lleva a otra cosa que no es lo que te va a salir de la mano, porque ya ves, está trabajando y la mano va a sacar la imagen; es procurar que no haya ninguna imagen, nada más que la acción que genera la imagen. Estamos trabajando en la pared, en una pared y es una pared desconocida."

Juan Luis Zumeta sube unas escaleras y entra en su taller. " Jugar a las mamás, jugar a las mamás; a los mentirosos, a los mentirosos; a hacer comillitas, a hacer com" Suena una sirena. Es el fragmento del programa televisivo "Un, dos, tres" el seleccionado como banda sonora para este artista. Este audio se entremezcla con la voz de un niño cantando los números premiados de la lotería. Los dos canales de sonido se van confundiendo hasta convertirse en un murmullo casi incomprensible. El espectador observa los rostros de las pinturas de Zumeta; rostros deformes, huecos, de monigotes; gestos exagerados, bocas chillonas, ojos muy abiertos. Entre esos rostros de seres humanos alienados se incluye el inserto del propio rostro del artista. Al final, sale por la puerta y vuelve a descender las escaleras.

Comienza la melodía de una guitarra acompañada de una flauta travesera. En off, la voz de Carmelo Ortiz de Elgea: "El paisaje ha sido hasta ahora el motor fundamental de toda mi pintura. Cuando vine al campo a pintar tenía pocos años. Después pintaba un paisaje inventado en el taller. Ahora voy como de chaval al campo, con el lienzo. Incluso a los mismos sitios que antes iba. Después en el taller transformo lo que he pintado. Siempre con un sentido grande la libertad." Son pinturas de paisajes que rozan la abstracción, muy coloristas. El pintor trabaja indistintamente en el exterior o en su taller.

Todavía suena una última canción en el Ikuska 9, "Haika mutil" de Mikel Laboa. Y todavía queda un último artista vasco que reflejar: Morrás, quien realiza un happening trabajando con fotografía, pintura y todo tipo de materiales. Pincha con dos banderillas de torero la figura fotográfica de una persona. Dos ancianos en un cuadro. Primer plano del rostro de uno de ellos. Pinta con rojo sangre el lienzo del suelo. Es la sangre que mana del hombre al que han estacado como si fuera un toro. El dibujo de un cuerpo humano atado de manos y con el rostro cubierto por un capuchón negro. "Trabajo en memoria de mi pueblo. Con esto quiero decir que provengo de una cultura que está en renovación. Con mi trabajo y con el modo de expresión formal que me corresponde, trato de mostrar los problemas del pueblo que está en plena revolución. Quisiera criticar la realidad en un nivel plástico. Así pues, tengo las características propias que me unen, consciente e inconscientemente, a mi pueblo."12

Un niño dibuja en su clase de plástica el símbolo de la Amnistía. La cámara enfoca a los demás niños mientras trabajan en sus particulares obras; unos dibujan con lápiz, otros colorean, otros realizan figuras con plastilina. Son los artistas del futuro. Tal y como hemos visto en sus homólogos adultos, los hay de todo tipo, que trabajan con materiales muy diversos e inspirados por conceptos artísticos diferentes. "La Libertad da camino a que cada uno ejerza su creatividad."13

Sobre la imagen de un caserío en el monte se sobreimpresiona: "El artista plástico también trabaja a favor de la identidad nacional. En este caso, han sido nueve los artistas que nos han mostrado sus trabajos."14 Una conclusión que se desprende, ipso facto, es que se trabaja para la recuperación de la identidad nacional desde múltiples perspectivas; es una oda a la pluralidad, a afirmar que en Euskadi caben todos y que, todos ellos, artistas muy diversos, forman parte de lo que es el pueblo vasco.

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ANOTACIONES

1 La voz en off de este último Ikuska (nº20) dirigido por el propio Ezeiza plantea la pregunta de qué es el cine vasco y dice lo siguiente: "Gure herriarengana jo behar genuen. Isilik egon den herriak hitz egin behar du. Bere ahotsa lehenbiziko aldiz entzun zen zinean".

2 Entrevista personal a Antton Ezeiza 17/01/2007.

3 Entrevista personal a Antton Ezeiza 17/01/2007.

4 Entrevista personal a Antton Ezeiza 17/01/2007.

5 Recogido en: "El cine en el País Vasco", Santos Zunzunegui, pág. 390, Bilbao, Diputación Foral de Vizcaya, 1985.

6 Entrevista personal a Antton Ezeiza 25/05/2007.

7 Entrevista personal a Antton Ezeiza 25/05/2007.

8 Entrevista personal a José Julián Bakedano 20/ 02/ 2009.

9 "Nere herri zaharrari, nere aberri gazteari. Nere lan osoa, bihotz bihotzez opa diot."

10 "Esate baterako artea lehendabizi bide batetik, gero bide zidorretik, eta orain kaminu zailenetik. Beste aldetik, artista, iritxi naiz basora, bilatu nahian pago eder bat eta aurkitu ditut uso mordo bat hegaz itzuliz. Orain sozietatea, sua pizten det eta bere sugarrakin juten naiz bat eginda su osoarekin."

11 Entrevista personal a José Julián Bakedano 20/ 02/ 2009.

12 "Nire herriaren oroitasunean egiten dut lana. Honenbestez, zaharberritu egiten den tradizio kultural eta sozial batetik natorrela esan nahi dut. Nire lanarekin, eta neri dagokidan adierazpide formalarekin, iraultza egiten hari den herriarekin arazo bereziak adierazten sahiatzen naiz. Errealitatearen kritika egin nahi nuke maila plastikoan. Neure herriarekin oharkabean eta ohartuan lotzen nauten ezaugarriak ditu beraz."

13 Entrevista personal a José Julián Bakedano 20/ 02/ 2009.

14 "Nortasun nazionalaren alde ari ohi da artista plastikoa ere. Oraingo honetan, bederatziok izan dira beren lanak erakutsi dizkiguten artistak, besteak beste."

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